|
Kepa Uriberri Levantamiento en NYEl mar Atlántico estaba calmo. Todo alrededor, conmigo, parecía esperar. Apoyado contra la borda, por el lado de babor, mientras el espolón de proa, y los pechos de pezones negros de la imagen de Santa Adelaida, atada a él señalaban las espaldas de la libertad, observaba flamear el estandarte, más arriba del trinquete que sostenía el nido de cuervos, con mi único ojo de fina madera de palo. Trataba de imaginar ésto, en esa lengua que obligada, impuesta, y que nunca amé: "The Athlantic sea was calm. All around, with me, seems to wait...". Pensé que la caoba de mi ojo se dañaría con la humedad de mi emoción. Sentía el corazón apretado: Podía pensar todas estas bellas palabras, sin embargo, no podía pronunciarlas, no podía escribirlas, no podía murmurarlas, susurrarlas, lanzarlas al viento no podía. Para ello, sería necesario traducirlas al idioma oficial universal. Es que ahora todos seríamos hermanos, unidos por una lengua común: "¡Fuck you!" había dicho Frank Whistle en el discurso a la comunidad así llamada hispanoexparalnte, "we shall be one common world people. The terrorism, the barbarism, the hispanist fucking languages were seeding the fucking disaster of insecurity and fear". Recuerdo a esa pobre gente, rodeada de aplausos ingleses, convertidos en extranjeros en su propia tierra. ¿Cuándo había comenzado todo?. Talvez durante la revolución en Samarkanda. No era justo decirlo así. Entonces había comenzado para nosotros. ¿Talvez fue en aquella guerra que alguien ha dado en llamar "La Guerra de Cuba"?. Si bueno, pero en modo alguno es el primer antecedente, ni el más trascendente. Talvez haya que pensar en la Invencible Armada, en el dominio de Bélgica y Holanda, en la supremacía comercial a comienzos del siglo diez y seis. ¿O en el propio descubrimiento de América, o la llegada a las Indias como se diría en ese entonces?. Era difícil establecer un comienzo. Lo que si tenía antecedentes, era los temores culturales. Los que vivían al centro del imperio, en Nebraska, las Dakotas, Wyoming, Idaho, o Arkansas, y otros, siempre tuvieron un sentimiento localista, de mal entendido orgullo, que los hacía tender a la cerrazón. Nada que no fuera el imperio y su propia seguridad tenía valor. No sucedía lo mismo con los que vivían al borde de los océanos Pacífico o Atlántico, que eran más cosmopolitas, entendían que la lengua no era peligrosa, sino sólo un factor de enriquecimiento cultural. Desgraciadamente Frank O. Whistle era Kansino (from Kansas, y de ahí la K de su nombre). Su argumento para iniciar la segunda guerra civil había sido la tremenda inseguridad del imperio, que estaba siendo invadido por quienes hablaban la lengua del oprobio y el terror. Se escandalizaba, que sus antecesores buscaran con tanto ahínco su voto, al punto de hablarles directamente en esa lengua ahora muerta por asesinato, y proscrita. Recordé entonces los versos aquellos, con que nos deleitábamos, esperando el momento de la libertad en Samarkanda: A esa hora de plata verde, Ni Túnez, ni el Golfo de Penas ¿Quien te midió, animalejo ¿Acaso tú: Maldito Dumango, Reff Alferdo Joaquem? Muerto el pajarito jilguero, (Del poema mortecino al maucho austral, del gran poeta Samarkandí Juan Martiniano) Entonces fue tomada esa decisión fundamental.
Como se indica, three hundren dawn. Nous seulment avons gonfleè la vela latina del palo de mesana. La embarcación se mueve al garete, alejándose, como se precisa, irónicamente de la statue de la liberté. Fucking Liberty, you´re choking us! Navegamos sin estela, mientras los marines borrachos violan a una mujer portorricana en el muelle. Ella grita en esta lengua del horror y la prohibición, que nadie quiere, que nadie sabe, que nadie puede comprender. Proscripción veintiséis de mar abierto, según instrucciones a seguir, a Us. digo; dos puntos aparte, párrafo uno, inciso. La nave ha evadido cuesco y no tiene luz, dícese unlighted. Frecuencia quinientos carneros negros, según plan. Abierto corral y transmisión de bolero en Megahertz, XQXQ cambio. A la cuadra de Walt Whitman, viejo hermoso que gemías igual que un pájaro, con el sexo atravesado por una aguja (paráfrasis de la "Oda a Walt Whitman" de Federico García Lorca). Dícese según se escucha revolución cuatro: Emisora de las ondas libres de los hermanos García. Movimiento constante a partir de emisión la Santa Adelaida canta: "Uno busca lleno de esperanzas según Santos Dicepolo y Mariano Mores. Ondas de mar Atlántico, de radio, y de la tripulación que desafina con amor a su lengua castellana to day proscribed. Navegación al weste, en setenta y tres grados este y cuarenta y un grados treinta y siete minutos norte. Luna que se quebra ausente. Se espera como se dice encontrar estuario del Saint Lauren a one thousand four hundred and thirty to morrow, con la guata llena y el corazón contento. Se preparará sin embargo, según creencia en modo alguno doubted por la tripulación, anguilas de Kamouraska. Amplio repertorio legado por el marino Gatica, será desde allí emitido a viva voz con alegría y cultura nuestra, invencible se dice, lengua horrorosa y proscrita ¡Vive l'anglaise! ¡Thou God save our protector beloved Frank K. Whistle! y su flautín voice. No somos nada sino única y globalized patria con su brotherness languish for United People of de World (UPW) y quien promueva lo contrario proscribed is for the people will. Desde el navío insignia, en mar Atlántico bajo el calor helado de las costas capitales de Rhode Island, para la revolución Santa Adelaida carabela en castellano cultura y canción dice: No existe momento del día mientras amo en el castillo de proa a la voluble Arabelle Violeta, mi ojo de fina madera labrada observa la verde libertad alejarse en la bahía del recuerdo niuyork quince no queda nada cosmopolitan apple with your pretty little worms. De ustedes digo: La cultura es lo sagrado del hombre según Inciso de párrafo no visto versículo interdicto del Libro Sincero; Reff Dumango La ruta del San Lorenzo Samarkanda, oficina seiscientos dos tristes pensamientos superpuestos, overloaded sin idiomas oficiosos obligados. Se precisa, e indica, para su toma de razón and fuzzy logic to hide evolve and revolve. A ti, Dumango digo, según rumbo que se endilga y sucesos oprobiosos, encamínese la proa de la Santa Adelaida en sentido evasivo en busca del paso del norte para navegación transversal. Únase, según se planifica, e indica suerte tres, paso mar Atlántica y Pacífica, por dulces aguas. Se pregunta y no se responde de antiguo: ¿Panamá donde estás?, ¿Quién te empujó al sur?. De modo que se revise curso del Río San Lorenzo en pertinaz transmisión de nuestra amada y proscrita lengua, y otras prohibiciones que localmente sean pertinentes, como protesta, renovación, por ejemplo tres: No rien de rien, no je ne regrete rien ou ¡vive le Quebec libre!. Todo lo cual según decurso siempre al este y paralelo al Queensborough y al Bronx se encuentre en el sentido poético del mirar del anciano Walt Whitman el paso mítico y revolucionario que una los mares océanos por el norte paso tres se requiere dos puntos digo: Le Saint-Laurent, el canal de Panamá fruto de frustración, dominio y empecinamiento, y al sur del bello mundo como dijo nuestro inspirador Bernardo "el guacho" O´Higgins y gran prócer, mirando al Pacífico justo antes de morir: "¡Magallanes!", estrecho de furia y hermosura envidiable, del sur helado, pues en modo alguno se ignora que, en todo caso, la unión de los mares océanos sería el mítico símbolo de unión de las culturas. Sugiérese Lucho Gatica, también Carlos Gardel, zarzuelas y zorcicos, Pedro Vargas, Sara Montiel, boleros y tangos, pero jamás rock ni jazz no corresponde, permítase en caso de angustia extrema ejecución privada Samarkanda vencerá. Etapa dos dícese a como de lugar una vez alcanzado el lago Ontario, el Hurón y el Superior, búsquese, mientras se recita poesía y verso vía fluvial al lago Winnipeg, por ejemplo: "Barquito de vela vela, barquito de vela mar". Cuida de ver Dumango te digo, según de tu ojo de palo, sin meter la pata de madera de fina caoba. Solo por tanto recuerdo tres setenta modelo cincuenta, de o ese ve ese en este siguiente sentido: No somos de alma humana más rica, La aldea está en el pecho y son Publíquese oficialmente, Cúmplase a Dumango, Reff. Nunca mal habido destino de Samarkanda y todos los ideales Chillán viejo, no fue Roma vencida por el fuego sino rígida cultura carcomida por el aire nuevo de la libertad a espaldas de la cual en verde metal das espaldas más allá de Long Island cero cuatrocientas veintitrés de mar potente arquía Francisco Flauta nueve. Almirante de todos los mares y nuevos océanos
No, no te digo un adiós Desde el mar océano a cero cuatrocientas cincuenta y dos sin mirar estrellitas del sur lejano, señor Caudillo Libertario, emítese valsesito peruano diez y seis, según instrucción recibida, y por demás misión evasiva, sin luz ninguna, se divisa a ocho millas al este sur este tres, nave USS Nebraska en persecución. Canciones en ciento siete punto tres megahertz en la banda de frecuencia modulada. Acercamos la nave a la costa en busca de baja profundidad. El catalejo muestra trazas del lomo y la torreta del submarino en rastreo. Se oye sin escuchar, en la intervención de la radio: "... command ya... drop down... anchor... USS Navy... York..". Tomo las perillas de la radio de comunicación y canto sobre el micrófono: "Aquí nadie entiende una foquin palabra de lo que dice, ¿Podría hablar castellano?". Reconozco la voz al otro lado que grita, y me parece verlo, sentado ante el aparato de comunicaciones, con sus anteojos redondos de grueso marco negro, y aumento intenso, el pescuezo lleno de sarpullido, y la nuca empapada de transpiración. Blasfema, como es su costumbre tres veces en inglés, pues están proscritos los idiomas del horror y la barbarie. Lo hace una vez por el castellano muerto, otra por el francés vencido, y finalmente, una más por el ruso derrotado. Las palabras escapan salpicando salivazos espumosos, que caen en las manos y rostros de sus ayudantes, que se limpian con asco y discreción. La sucesión de groserías es tan rápida que no alcanza para blasfemar en holandés y gaélico. Sus manos cubiertas de vellos rojos toman el micrófono del intercomunicador, y lo soban sobre su zona púbica mientras grita "Fockya boy! on yo fockin asss!!!!". Apago el intercomunicador, y salgo a la cubierta. La luna con su fría luz, resalta las caderas y los pechos de Arabella Violette, que escucha embelesada: "Limeña que tienes alma de tradición, repican las castañuelas de tu tacón, pasito a paso vas caminando, por la vereda que va entonando, como si fuera un bordón, compases de marinera con tu tacón" La tomo entre mis brazos y bailamos en cubierta, mientras creemos oír desde las playas de Greenwich, Norwalk, Bridgeport, Milford, New Haven, East Haven, Old Saybrook, y hasta Pawcatuck, un coro que canta y baila con nosotros el ritmo del valsesito: "Boquita de caramelo, cutis de seda, magnolia que se ha escapado de la alameda...". En su cabina, el sarpullido del cuello le ha bajado hasta las corvas a Horatio Bennett, que blasfemando en triplicado, se rasca la gruesa rendija de su amplio culo, con un trozo de botella de Jack Daniel's, a través del pantalón oficial de la marina de los estados unidos, mientras grita al radioperador, si ya llegó la autorización del Pentágono, para lanzar un misil atómico a la Santa Adelaida. Una botella de ron dorado brinca entre las patas de su escritorio de metal y poliestireno, manchando con dulce aroma el suelo del USS Nebraska. Mi ojo labrado en caoba, distingue en el sereno horizonte atlántico el duro estaño del agua en la temprana madrugada que se acerca. Cero seiscientas ocho de cubiertas valseadas, y mujeres morenas, que besan bien; cerca del primer mástil de la Carabela insignia junto al castillo de proa, el solitario almirante y su amada revolución: Arabella Violette, firma sella y transmite a oficina Samarkanda seiscientos dos. Reff Dumango |
Comentarios
|
Volver
|