Kepa Uriberri
La revolución en Samarkanda


Testimonio presencial de cargo

Testimonio inscrito según rol al margen y anotación en esta corte de honor por ser cófrade de aseo en cubierta y tal, de número de placa y chapa, documento de identificación y rol de la cofradía cero uno uno cero raya cero uno binario según codificación certificada a cero seiscientas y catorce segundos abierta oficina de reclutamiento de la revolución y dice nombre: Redoles Redoles, Armijo cargo: Aseador en proa de punto fijo en cubierta tal bajo mástil ídem y precisamente lugar de testimonio. Ruego a usía hacer fe y recibir como prueba de cargo oída confesión. Cófrade Redoles se explaya dos puntos aparte.

Dice: "¡Eeeehh!". Se incita a relato con propias palabras según sea su placer. Dice: "¡Bueeeenoo!". Se le dice: "¡Ea vamos, tú puedes!". Se anima: "Bueno, estaba yo ese día aseando la mampara de proa, junto a la tronera seis en cubierta, y comía, recuerdo bien, pétalos de geranios amarillos. A unos tres o diez metros, según paseo obligado por el meteorismo que dichos pétalos producen, oía alternadamente los gritos de sufrimiento del cófrade Satam Lúar, sin precisión por los azotes o el canto del radiocontrol sustituto Jamhaz Hafin. Si se me urge diría que no era soportable el canto. Digo más, talvez el canto me producía colon irritable y meteorismo". Se establece que el cófrade Armijo se extiende sobre el meteorismo, y sus desórdenes intestinales, reclama de la cocina de la nave, y del cocinero que pone demasiada pimienta al caldo de nabos. Todo esto se desecha del testimonio por no haberse establecido relación en modo alguno, y queda inscrito en apéndice anexo con identificación A guión tres punto cuatro de fecha corriente y aparte.

Dice esta corte "Cófrade Armijo aténgase a los hechos en juicio". Dice la parte acusadora cero seis raya ka capitán de navío y almirante caudillo de nuestra revolución Reff Dumango: "Me opongo", queda anotado que el dicho caudillo, con su cepillito de pelo de foca saca lustre a su ojo de caoba labrado, al momento de oponerse. "La corte asume que el testimonio sobre la sopa de nabos no es importante. ¿Ha presentado pruebas?". A falta de pruebas se escuchara testimonio sobre la sopa de nabos que se adjunta y no tuvo interés ninguno. Se establece para registro de la corte: Dumango cepilla su ojo de palo. Se registra según se dijo en anexo A guión tres punto cuatro de fecha corriente y aparte. "Armijo: Continúe". Continúa: "Bien. El radiocontrol sustituto Jamhaz Hafin cantaba de este tenor Libreeee coOOomOOOel SOOOOl cuandOAMAnece yo soy LIIIIbreeeee". Tómese nota a fojas que rolan y se sabe: El acusado Satam Lúar se tapa los oídos manifestando desesperación y grita "¡Confieso! ¡Confieso!. Cállenlo por favor. Firmo cualquier confesión pero que no siga. Quiero ser pasado tres veces bajo la quilla y ser azotado ciento ocho o nueve veces con huiros mojados en agua con sales de Persia, pero que se calle". Se anota textual y como hecho de la causa y testimonio sin interrogatorio. Se establece en Considerando cinco. Esta corte dice: "A confesión de partes no se requerirá pruebas. Es jurisprudencia". Nota al margen: Se cree que desde entonces es dicho popular. Acéptese usía por lo tanto según otrosí.

El abogado de la acusación recusa el testimonio por excesivamente cruel. El almirante Dumango golpea furioso sobre la mesa de la corte con su ojo de palo, mientras con el otro lanza sobre el juez su mirada serena. "Protesto y no ha lugar" establece. "Expláyese" pide la corte. Dumango se explaya: "El testimonio no ha sido obtenido bajo intensa tortura. Toda la tripulación ha soportado con virilidad, incluso la odalisca de a bordo, el castigo necesario tendiente a la confesión". Se anota para posterior antecedente no ha lugar. La corte retruca: "Toda la tripulación, incluso usía y el mismo almirante fuimos torturados y no confesamos, pero nuestro almirante y caudillo ofreció confesar por un vaso de agua salada". Dumango por la acusación dice y se anota: "Me refiero al colon irritable y la sopa de nabos". La corte tiene dudas. Se establece un receso. Se pide venir al cocinero y al cófrade Jamhaz Hafin. El almirante y caudillo mira la corriente del río y calcula velocidad de la carabela. Pide receso hasta recalar en Baie Comeau, para citar a los cofrades. Se concede.

Téngase presente y se precisa que siendo las mil quinientas cuarenta y ocho, la Santa Adelaida recala en Baie Comeau, la tripulación ha almorzado y se establece turno poético en radioperación. Comparecen cofrade Jamhaz Hafin y cocinero de a bordo. Se pregunta "¿Señor cocinero, cuanta pimienta lleva la sopa de nabos? y dé tres ejemplos. Se entrega papel y lápiz, y se da veinte minutos con firma sello y firma legible de ser posible". Al cófrade Hafin, Jamhaz; radiocontrol subrogante al momento que se interroga y plenipotenciario en este mismo momento, se pide: "Cante usted Libre de Nino Bravo". El cófrade procede: "Libreeee coOOomOOOel SOOOOl cuandOAMAnece yo soy LIIIIbreeeee". El juez en tiempo de guerra, la defensa, los testigos y el alcalde de Baie Comeau de visita en la nave confiesan el robo de la biblioteca, de la discoteca, del libro sincero de Samarkanda, de la Monalisa del museo del Louvre, y de los secretos profundos de la gran Madrasa, además de la pata de fina madera de palo del caudillo de la revolución. Éste ofrece tomar agua de mar hasta el fin de la misión y todos juntos presentan moción a la corte y recurso de amparo para que Jamhaz Hafin se calle para siempre y se le corte incluso la lengua.

Se anota a fojas pertinentes que la confesión ha sido obtenida bajo cruel tortura. Se pide abrir cuaderno de sanción contra el almirante de la nave y el radiocontrol sustituto. Se acepta como tal el testimonio verdadero del cófrade Armijo Redoles Redoles.

Es fe. Hay sello y firma ilegible. Se archiva junto a testimonios del proceso como se requiere. Envíese copia a oficina seis cero dos.

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